Pollo con salsa de queso Maroilles

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EL QUESO MAROILLES ? TU MEJOR ALIADO PARA SORPRENDER A TUS INVITADOS !

Érase un sábado por la mañana. Te acabas de levantar, y te estás tomando el café tranquilamente, o un Nesquik, o un zumo, o las tres cosas. Hasta allí bien. Y de repente, te acuerdas de que tienes invitados para cenar. Y no pocos….6 personas. No has pensado en el menú, y te da pereza ir a supermercado. A quién no le da pereza ir al súper ? Y un sábado ? Bueeeno, no pasa nada, está todo bajo control.

Nuestra entrada de hoy es una nueva receta : pechugas de pollo con salsa de queso Maroilles, para sorprender a tus invitados, y hacerles viajar hasta Francia. Hasta ahora desconocías hasta la existencia de este queso, verdad ? Pues tu Epicerie Mélanie te acerca una de las delicias de mi región, el Norte-Pas de Calais, un símbolo : el queso Maroilles. Es un queso de leche de vaca, creado en la Abadía de Maroilles, en el siglo X. Huele muy fuerte, no nos engañemos, pero su sabor es más bien suave.

Ya he ido avisando, en algunas entradas de este blog de que no soy gran cocinera, así que si yo confío en esta receta, puedes confiar tú también !!

Y se trata de una receta exclusiva, sacada de una revista llamada “Secretos de la cocina del Norte-Pas de Calais” !!

Nos ponemos manos a la obra ? Adelante. Necesitaremos :

  • 6 pechugas de pollo
  • Un poco de mantequilla
  • 1 cebolla
  • 1 diente de ajo
  • 1 vaso de vino blanco (si tienes previsto tomarte un sorbito durante la preparación, échale un poco más. Es un secreto que quedará entre tú y yo).
  • 1 Maroilles de 200g
  • 25 cl de nata liquida
  • Sal y pimienta

Coges una sartén, le pones una buena nuez de mantequilla, y a calentar. No dejes que se queme la mantequilla, eh ? Solo que se dore. Pones las pechugas de pollo, el ajo picado y la cebolla picada. Durante la cocción, añades el vino y dejas que haga “chup chup” durante unos pocos minutos, que no se evapore todo.

Después, coges el Maroilles y con un cuchillo, le rascas un poco la corteza. No te pases, sino te llevas medio queso. Lo pones a derretir con la nata liquida.

Último paso ? Verter tu suculenta salsa encima de las pechugas de pollo. Lo acompañas con arroz o patatas… Está buenísmo !

Lo acompañaras de un vino blanco, seco, o de una cerveza, del Norte por supuesto !

El Maroilles, tu nuevo mejor amigo en la cocina, y el vino disponibles, como no, en tu Epicerie Mélanie !!

Hasta la próxima entrada !

PASTA “CROZETS” CON REBLOCHON, NATA Y CHAMPIÑONES

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Bueno, hoy, toca una receta muy fácil, bastante económica, y buenísima. Eso sí…es un plato contundente, que disfrutaremos estos días de frío, entre amigos, en familia, o solo, porqué no?

Pero…qué son los crozets ? Los crozets son un tipo de pasta, plana y cuadrada. Está hecha con harina de trigo negro. Se suele comer con queso fundido, cintas de bacon… Pero cada uno lo disfrutará a su manera, eh ?

Les crozets son originarios de la Tarentaise, en la Saboya. El orígen de esta palabra es un poco confuso, y hay varias explicaciones. Crozet podría venir de “croé”, que significa pequeño, en dialecto de la Saboya. O podría venir de “crwé”, que significa “cruz”, como la cruz que las amas de casa trazaban encima de cada cuadradito de pasta, antes de hervirla.

Me gusta esta otra explicación, no verificada y que no goza de gran credibilidad, pero no menos bonita : El doctor Croizat, totalmente desemparado frente a una paciente hipocondríaca, decidió aliviar su mal preparándolo un plato de pasta, asegurándole que se trataba de un remedio muy eficaz que se tenía que comer en cantidad razonable.

Bueno, a lo que íbamos…Nuestra receta, para 6 personas

  • 400g de crozets
  • 200g de bacon
  • 1 reblochon (240g)
  • Champiñones cortados. Pueden ser de lata, pero me gustan más frescos. ¿Qué cantidad? A ojo, no hay regla
  • 3 cebollas
  • Nata espesa
  • 2 vasos de vino blanco
  • Sal y pimienta

 

Tienes que hervir 2,5 litros de agua. Le pones un poco de sal. Cuando hierve, le echas la pasta. Dejas cocer durante 15 minutos.

Ahora, pones el horno a calentar, a 180º, termostato 6. Puede que tengas un horno de butano, igual que el mío : no indica ni temperatura, ni termostasto, verdad ? No pasa nada : lo pones al máximo. Uuf, solucionado.

Ahora, te quedan 15 minutos para :

  • Cortar la cebolla en láminas y freírla ligeramente en aceite de oliva. Que quede dorada. Y lo dejas al lado.
  • Cortar el bacon a dados y pasarlo por la sartén, con un poco de mantequilla, o aceite si te gusta más. Lo tienes ? Entonces lo dejas al lado.
  • Hacer lo mismo con los champiñones, y también, los dejas al lado.
  • Coger tu Reblochon y cortarlo en dados, SIN CORTAR LA CORTEZA !! Lo pongo en mayúscula, porque si eres como yo y sólo te lees la mitad de la receta, es muy probable que la cortes antes de llegar al final de esta frase.
  • Coger una cazuela, y derritir unos cuantos dados de Reblochon en la nata liquida. Pongamos 3 dados. Así, la nata líquida cogerá un sabor muy bueno, y tu plato quedará aún mejor !

Te sobra tiempo !?!?! Pues a fregar !!

En principio, ahora los crozets ya están hechos. Los puedes sacar y escurrir.

Coges una bandeja, de las que van al horno, eh ? Detalle muy importante. En esta bandeja, pones la mitad de los crozets, toda la cebolla, todo el bacon, todos los champiñones y SOLO LA MITAD de los dados de Reblochon que te quedan.

Terminas de cubrir este plato espectacular con los últimos dados de Reblochon que te quedan, y viertes la nata liquida y los dos vasos de vino blanco. Si te has bebido uno durante la preparación, pon otro, ningún problema !

Según el horno, tienes que dejarlo durante 20 minutos, media hora. Es mejor ir mirando.

Acompañaras tu plato divino con un vino blanco

Ya me dirás !

Hasta pronto con una nueva receta !

Receta Crêpes

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Bienvenidos al blog de la Epicerie!

Para la primera entrada de nuestro nuevo blog, os presentamos una fiesta que se acerca. Es una fiesta religiosa, la última de las fiestas navideñas, pero nosotros nos quedaremos con lo que se come ese día : las CRÊPES.

El 2 de febrero, se celebra en Francia la Chandeleur. El nombre de “Chandeleur” viene de la palabra “chandelle”, que significa “vela”, tradicionalmente utilizada en la liturgia cristiana. Hoy en día, el sacerdote puede bendecir las velas, y los fieles se las llevan a casa, y las dejan en la ventana. El día de la Chandeleur, también es conocido como “El día de los crêpes”, que es lo que nos interesa en este post

¿Porqué el 2 de febrero? La Chandeleur se celebra, desde hace siglos y siglos, 40 días después de Navidad. La presentación del niño Jesús por su madre María habría tenido lugar 40 días después de su nacimiento. Por eso la Chandeleur se celebra el 2 de febrero. Al contrario de otras fiestas cristianas, como Pascuas, la fecha de su celebración es fija, no depende de acontecimientos astronómicos, como las fases de la luna, por ejemplo.

Pero…¿Porqué comemos crêpes el día de la Chandeleur ? Su forma redonda y su color dorado recuerdan el sol. En esos días de febrero, los días se hacen más largos, y el consumo de crêpes sería un homenaje al renacimiento de la naturaleza, al ciclo de las estaciones y a la primavera, a la vuelta de la esquina ! También se decía que si no se utilizaba la harina para las crêpes de la Chandeleur, se echaría a perder.

Vale, pero…¿Cómo se hacen las crêpes ? Hoy, nos dedicaremos a las crêpes dulces, que se preparan con harina blanca. Venga, respiremos bien, unos movimientos de relajación y a por esas crêpes !!!

Harina, azúcar, leche, huevos mantequilla, y…cerveza ! Sí, sí, cerveza, rubia, para conseguir unas crêpes más ligeras. Que sean crêpes dulces o saladas, cerveza ! Sin pasarnos, eh ?

  • 75 g de harina de trigo
  • 1 huevo
  • 1 bolsita de azúcar vainillado
  • 125 ml de leche
  • 75 ml de cerveza
  • 15 g de mantequilla para engrasar la sartén
  • Opcional para perfumar: 1 chorrito de ron u otro licor, o vainilla, o ralladura de naranja…

En una ensaladera grande, vertemos la harina y los huevos, y NO BATIMOS, de momento. Poco a poco, añadimos la leche, luego el azúcar vainillado y la sal. Ahora sí, lo batimos, sin miedo. Debemos conseguir una pasta muy fluida, muy lisa. La dejamos reposar durante dos horas, a temperatura ambiente. Esta última fase de la preparación es PRI-MOR-DIAL !! No te la saltes ! Durante estas dos horas, ya puedes fregar la cocina, que si haces las crêpes como yo, habrás dejado la cocina peor que un campo de batalla !! Y si al revés eres de las (o los !) que saben fregar a medida, entonces puedes pintarte las uñas, poner una lavadora, seguir leyendo este libro que has empezado, o empezar a pensar a lo que vas a utilizar para rellenar tus crêpes. Luego te doy unas pistas. ¿Han pasado las dos horas ? Saca tu mejor sartén, la que utilizas sólo para tus tortillas, la en la cual confías a 100%. La meta, seguro que ya lo has intuido, es que no se pegue la crêpe :).

Ahora que ya tenemos la preparación lista, cogemos la sartén que ponemos a calentar. Al lado del fuego, ten preparado un bol, con aceite (de girasol, mejor) y papel de cocina. Con el papel de cocina y el aceite, no te olvides de engrasar la sartén, y sobretodo, que la sartén esté bien caliente para la primera crêpe. Coge un cucharón, y llénalo de tu fabulosa preparación. Échalo todo en la sartén, y con un hábil y profesional movimiento de la muñeca, haz que la pasta se reparta por toda la sartén. Espera 1 minuto o 2 (lo irás viendo), y con una espátula de madera, intenta despegar la crêpe por los lados, y poco a poco, por debajo de la crêpe. Si notas que te cuesta pasar la espátula de madera por debajo de la crêpe, ESPERATE J Pasados unos segundos, inténtalo de nuevo. Si notas que va mejor, sigue este gesto, y después, agita un poco la sartén, para asegurarte de que está totalmente, y perfectamente despegada. ¿Te atreves a darle la vuelta ? Para darle la vuelta, la tienes que lanzar por los aires, con un ágil y decidido movimiento de la muñeca, de tal manera que la inercia haga que la crêpe dé la vuelta en pleno vuelo. Lo normal es que no lo consigas, por supuesto, así que no pasa nada. Y si no te atreves a lanzarla, con tu espátula de madera le darás la vuelta muy fácilmente.

Independientemente de si consigues o no darle la vuelta a la crêpe, lo normal es que la primera se pegue a la sartén, y que la termines de destrozar, en un último y desesperado intento para despegarla. No lo tires !!! Está bueno igual ! Mientras preparas las crêpes, irás picando, sin que tus invitados te vean ! Está buenísimo !

Rellenarás tus crêpes con nocilla, mermelada, chocolate en polvo, mantequilla, o lo que te apetezca !! También las puedes flambear, está buenísimo.