Receta Crêpes

Bienvenidos al blog de la Epicerie!

Para la primera entrada de nuestro nuevo blog, os presentamos una fiesta que se acerca. Es una fiesta religiosa, la última de las fiestas navideñas, pero nosotros nos quedaremos con lo que se come ese día : las CRÊPES.

El 2 de febrero, se celebra en Francia la Chandeleur. El nombre de “Chandeleur” viene de la palabra “chandelle”, que significa “vela”, tradicionalmente utilizada en la liturgia cristiana. Hoy en día, el sacerdote puede bendecir las velas, y los fieles se las llevan a casa, y las dejan en la ventana. El día de la Chandeleur, también es conocido como “El día de los crêpes”, que es lo que nos interesa en este post

¿Porqué el 2 de febrero? La Chandeleur se celebra, desde hace siglos y siglos, 40 días después de Navidad. La presentación del niño Jesús por su madre María habría tenido lugar 40 días después de su nacimiento. Por eso la Chandeleur se celebra el 2 de febrero. Al contrario de otras fiestas cristianas, como Pascuas, la fecha de su celebración es fija, no depende de acontecimientos astronómicos, como las fases de la luna, por ejemplo.

Pero…¿Porqué comemos crêpes el día de la Chandeleur ? Su forma redonda y su color dorado recuerdan el sol. En esos días de febrero, los días se hacen más largos, y el consumo de crêpes sería un homenaje al renacimiento de la naturaleza, al ciclo de las estaciones y a la primavera, a la vuelta de la esquina ! También se decía que si no se utilizaba la harina para las crêpes de la Chandeleur, se echaría a perder.

Vale, pero…¿Cómo se hacen las crêpes ? Hoy, nos dedicaremos a las crêpes dulces, que se preparan con harina blanca. Venga, respiremos bien, unos movimientos de relajación y a por esas crêpes !!!

Harina, azúcar, leche, huevos mantequilla, y…cerveza ! Sí, sí, cerveza, rubia, para conseguir unas crêpes más ligeras. Que sean crêpes dulces o saladas, cerveza ! Sin pasarnos, eh ?

  • 75 g de harina de trigo
  • 1 huevo
  • 1 bolsita de azúcar vainillado
  • 125 ml de leche
  • 75 ml de cerveza
  • 15 g de mantequilla para engrasar la sartén
  • Opcional para perfumar: 1 chorrito de ron u otro licor, o vainilla, o ralladura de naranja…

En una ensaladera grande, vertemos la harina y los huevos, y NO BATIMOS, de momento. Poco a poco, añadimos la leche, luego el azúcar vainillado y la sal. Ahora sí, lo batimos, sin miedo. Debemos conseguir una pasta muy fluida, muy lisa. La dejamos reposar durante dos horas, a temperatura ambiente. Esta última fase de la preparación es PRI-MOR-DIAL !! No te la saltes ! Durante estas dos horas, ya puedes fregar la cocina, que si haces las crêpes como yo, habrás dejado la cocina peor que un campo de batalla !! Y si al revés eres de las (o los !) que saben fregar a medida, entonces puedes pintarte las uñas, poner una lavadora, seguir leyendo este libro que has empezado, o empezar a pensar a lo que vas a utilizar para rellenar tus crêpes. Luego te doy unas pistas. ¿Han pasado las dos horas ? Saca tu mejor sartén, la que utilizas sólo para tus tortillas, la en la cual confías a 100%. La meta, seguro que ya lo has intuido, es que no se pegue la crêpe :).

Ahora que ya tenemos la preparación lista, cogemos la sartén que ponemos a calentar. Al lado del fuego, ten preparado un bol, con aceite (de girasol, mejor) y papel de cocina. Con el papel de cocina y el aceite, no te olvides de engrasar la sartén, y sobretodo, que la sartén esté bien caliente para la primera crêpe. Coge un cucharón, y llénalo de tu fabulosa preparación. Échalo todo en la sartén, y con un hábil y profesional movimiento de la muñeca, haz que la pasta se reparta por toda la sartén. Espera 1 minuto o 2 (lo irás viendo), y con una espátula de madera, intenta despegar la crêpe por los lados, y poco a poco, por debajo de la crêpe. Si notas que te cuesta pasar la espátula de madera por debajo de la crêpe, ESPERATE J Pasados unos segundos, inténtalo de nuevo. Si notas que va mejor, sigue este gesto, y después, agita un poco la sartén, para asegurarte de que está totalmente, y perfectamente despegada. ¿Te atreves a darle la vuelta ? Para darle la vuelta, la tienes que lanzar por los aires, con un ágil y decidido movimiento de la muñeca, de tal manera que la inercia haga que la crêpe dé la vuelta en pleno vuelo. Lo normal es que no lo consigas, por supuesto, así que no pasa nada. Y si no te atreves a lanzarla, con tu espátula de madera le darás la vuelta muy fácilmente.

Independientemente de si consigues o no darle la vuelta a la crêpe, lo normal es que la primera se pegue a la sartén, y que la termines de destrozar, en un último y desesperado intento para despegarla. No lo tires !!! Está bueno igual ! Mientras preparas las crêpes, irás picando, sin que tus invitados te vean ! Está buenísimo !

Rellenarás tus crêpes con nocilla, mermelada, chocolate en polvo, mantequilla, o lo que te apetezca !! También las puedes flambear, está buenísimo.

0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

cuatro × cinco =